"Let's make a deal" | Scratch Jr
- Marcos
- 1 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 2 días

Entre los años 1963 y 1976, fue transmitido en los Estados Unidos el show televisivo “Let’s Make a Deal” (“Hagamos un trato”) protagonizado por el presentador Monty Hall. La idea del programa era simple, pero entretenida. El conductor seleccionaba una persona aleatoria del público y la ponía frente a tres puertas bajo la siguiente consigna: El jugador debía elegir cualquiera de las puertas, sabiendo que sólo detrás de una de ellas estaba el premio (ej. un automóvil deportivo).

Luego de que la persona eligiese, Monty abría una de las puertas que no contenían premio y le preguntaba al invitado si quería cambiar de puerta o conservar la que ya había elegido. En su cabeza, casi la totalidad de los participantes creía que cambiar de puerta no cambiaría nada dado que las posibilidades de ganar, vislumbrando todavía dos puertas cerradas, eran del 50% en cualquiera de los casos. Terrible equivocación.
Cambiar de puerta nos da un 66,6% de posibilidades de ganar, mientras que conservar la puerta que elegimos sólo nos da un 33,3%. Habiendo dos puertas que no tienen premio y una que sí, existe un 66,6% de posibilidad de que hayamos elegido la puerta incorrecta. Cambiar siempre es la mejor opción. Si no me creen, hagan el siguiente ejercicio con la imagen que tienen debajo: Supongamos que hubiésemos elegido la puerta 1 y que Monty Hall ya nos hubiese mostrado cualquiera de las otras dos puertas que no tienen premio. ¿En cuántos escenarios hubiésemos ganado si cambiamos de puerta? 2 de 3.

Me pareció tan divertida la propuesta que quise programarla con mis alumnos más chiquitos en “Scratch Jr”. Les conté y mostré un poquito del show original y luego nos pusimos a montar toda la escena; eligiendo cada uno su escenario, su público, sus premios y sus “no-premios” (personajes que simbolizaran la puerta incorrecta). Nuestro “Monty Hall” fue “Tá”, pero nosotros le decimos “el pepino azul”. Un día le dijimos así en chiste y ahora no se los puedo sacar de la cabeza 😂

El único código que existe está en las puertas (edificios pintados) para que éstas puedan desaparecer (“abrirse”) cuando se pulsan y volver a aparecer (“cerrarse”) cada vez que empezamos un juego nuevo con otro participante. Fue fantástico porque programaron el juego una vez y luego pudieron probarlo con cada uno de sus compañeritos. Ahora, si vamos a jugar siempre con las mismas personas; obvio que nos conviene cambiar los premios de lugar. Mi premio fue un viaje a la luna 🚀🌑.
Espero que les haya gustado este juego inspirado en un famoso y legendario show televisivo, profes. Pueden añadirle soniditos, efectos o cambios de escenario para que les quede aún más épico ⭐.
Les mando un gran abrazo.
~ Marcos.


